5 ERRORES HABITUALES CUANDO HABLAMOS DE VINO (I)

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Como ya hemos dicho muchas veces por aquí, lo más importante cuando hablamos de vino es disfrutarlo. Eso no quita que, aunque sea poco a poco, vayamos haciéndonos un poquito más expertos. Y para lograrlo, hay cosas básicas que debemos aprender para evitar algunos errores que la mayoría cometemos cuando aparece en escena una botella de vino. Hasta dónde llenar la copa, cuál es la temperatura ideal de servicio… pequeños detalles que harán que la experiencia sea de 10 si los tenemos en cuenta.

Abrir la botella un rato antes de consumirla

De entrada, mal no le va a hacer al vino. Pero lo cierto es que tampoco le va a hacer ningún bien. Es decir, si se trata de un vino joven, no afecta en absoluto, y si se trata de un vino que lleva mucho tiempo embotellado y sospechamos que puede estar un poco cerrado, más que descorcharlo un rato antes lo suyo es decantarlo. De este modo el proceso de oxigenación del vino será el correcto.

Decantar todos los vinos

Una vez que has aprendido que decantar es mejor que descorchar una hora antes, es necesario aclarar que tampoco hay que decantar todos los vinos. Tan sólo cuando sea realmente necesario, como es el caso de vinos viejos, que pueden estar un poco más cerrados y necesitan oxigenarse previamente.

Cuando se parte el corcho, empujarlo hacia dentro

Esto NUNCA es una buena opción. De hecho, es la peor de las opciones. Tendremos que acabar colando el vino, una imagen para nada apetecible. Nadie dice que sea fácil, pero habrá que intentar sacarlo cómo sea, perjudicando lo menos posible al vino. Si, pese a todo, acaba cayendo dentro y no hay más remedio que colar el vino, lo haremos en un decantador para después poder servirlo tranquilamente.

El vino tinto se sirve a temperatura ambiente

Error. La temperatura ambiente del mes de julio no es la misma que la del mes de diciembre. La temperatura de servicio ideal para los vinos tintos es de 15 grados. No olvidemos que después el vino irá cogiendo temperatura en la copa hasta alcanzar los 18 grados más o menos. Si servimos el vino caliente, aún se calentará más en la copa, y cuando el vino está caliente el alcohol se pronuncia más y puede llegar a resultar poco agradable.

Llenar la copa hasta desbordarla

Es una imagen cada vez menos habitual pero aún así se sigue produciendo. Pese a que puede parecer muy generoso, en realidad no le hace ningún bien al vino que, como acabamos de decir, tiende a calentarse en la copa. Además, una copa a rebosar no permitirá que puedas moverla para descubrir todos los toques aromáticos que encierra ese vino. Lo ideal es servir las copas un poco por debajo de la mitad.