PERRIER-JOUËT, LA BELLE ÉPOQUE HECHA CHAMPAGNE

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Perrier-Jouët puede presumir, entre otras muchas cosas, de ser la primera Maison de Champagne que exhibió la añada en sus botellas. Desde su fundación en 1811, la Maison ha elaborado vinos elegantes y florales de exquisita finura y con un toque de Chardonnay que los define y que supone un importante símbolo de distinción.

La calidad y la búsqueda de la perfección han estado desde su nacimiento en el ADN de Perrier-Jouët. Y eso les ha hecho estar presentes en algunas de las mesas más distinguidas de la historia, como en las cortes reales de Napoleón III o la Reina Victoria.

La familia Perrier-Jouët posee viñas en Champagne desde principios del siglo XVIII. Con los años, el patrimonio se ha ido ampliando de acuerdo con el estilo que la familia ha deseado aportar a sus vinos, hasta llegar a las 65 hectáreas actuales, que se han clasificado con un 99,2% en la escala de Grand Crus.

Con su magnífica ubicación, plantados a media ladera y con orientación sur-sureste, favoreciendo la excelente madurez de las uvas Chardonnay, la variedad elegida por la Maison- estos viñedos rayan hoy la perfección tal y como demuestran los criterios de evaluación de la Denominación de Origen Champagne (AOC).

Belle Époque, el emblemático champagne de la Maison

Desde que la Princesa Grace de Mónaco declaró que la botella de champagne con las emblemáticas anémonas era su preferida, Perrier-Jouët Belle Époque ha estado presente en cada una de las ediciones del tradicional Baile de la Rosa. Y es que el estilo Art Nouveau que destila esta botella es un claro ejemplo de belleza artística plasmada en una botella.

Su edición Rosé 2006 es especialmente elegante. De un pálido color rosado con notas de naranja, destaca en nariz por unos delicados aromas de frutos rojos combinados con naranja sanguina y pomelo, y seguidos por matices de nueces, brioche, miel y caramelo. En boca es intenso, generoso y potente, a la vez que delicado y fino. De largo y persistente final, marida a la perfección con postres dulces y elegantes como la charlota de fruta o la pavlova de frutos rojos.