Proceden de la parte norte del Alt Empordà, de terrenos minerales y rocosos donde predomina la arena con pinceladas de pizarra. Los diferentes microclimas de la zona influyen en las cepas, de una edad entre 25 y 30 años, proporcionando una uva reconocida por su intensidad y exquisitez. Destacando el fuerte viento de la Tramontana que, como dice la sabiduría popular, proporciona a esta tierra un carácter bien loco o ‘tronat’.

Elaboración: Se procede a la vendimia de las diferentes variedades de forma individual. Dada la climatología de secano típica de la zona, son racimos pequeños en un estado inmejorable. Se sueltan las maceraciones para conseguir un carácter propio del Empordà y fermentan a temperatura controlada. La crianza de este vino es de 12 meses en roble americano, y el tiempo restante permanecerá en la botella para conseguir la armonía necesaria entre sus gustos y aromas.