que si!

Con este vino queremos hacer llegar a todos los públicos las características de una zona vitivinícola tan especial como es el Priorat. Por eso en su elaboración solo hemos utilizado las dos variedades de más tradición vitivinícola de la zona que son la garnacha tinta y la cariñena. 

En la elaboración de este vino hemos querido dar protagonismo a las sensaciones más primarias de la uva, intentando hacer cada proceso enológico de manera respetuosa para preservar al máximo la naturalidad y la sencillez de la zona. El proceso de crianza ha sido corto, solo el tiempo necesario para afinar la estructura y mantener el carácter varietal. 

SENSACIONES VISUALES: Vino de capa oscura, prácticamente opaco, color magenta muy vivo que denota que sus componentes fenólicos responsables del color aún tienen una larga vida por recorrer y que el vino estará bien protegido ante posibles oxidaciones.

SENSACIONES OLFATIVAS: A copa parada presenta una agradable floralidad que recuerda el sotobosque mediterráneo, donde encontramos romero e hinojo. Al agitar la copa los aromas se hacen más complejos y aparece una mezcla de frutas negras y rojas típicas de las variedades que lo componen. También encontramos un carácter especiado que recuerda el pimentón y, de manera muy sutil, la nuez moscada, los dos aromas terciarios provenientes del proceso de crianza.

SENSACIONES ORGANOLÉPTICAS: En boca tenemos una entrada suave y fresca, amable. El paso por boca es untuoso, cremoso y de gran amplitud. Encontramos una tenacidad marcada pero muy agradable que es síntoma de una maduración correcta de la uva. El postgusto es muy balsámico y mineral, lo que le da una permanencia larga en boca y un agradable final.