DE VIAJE POR LANZAROTE. VISITAMOS LA BODEGA EL GRIFO

Comments off 4262 Views0


Este año que se ha caracterizado por no tener demasiados puentes aprovechables, nos regala uno de esos que podríamos calificar como ¡un auténtico acueducto! Quien más quien menos podrá hacer algún día de fiesta. Y luego están los afortunados de verdad que podrán disfrutar de toda una semana de descanso. Y quien dice descanso dice vacaciones. Porque seguro que más de uno aprovecha para aislarse durante unos días en previsión de los largos encuentros familiares que le esperan a la vuelta de la esquina.

Si estás entre estos últimos, te gusta el vino y, además, has escogido Lanzarote como destino para desconectar estos días, nos vamos a permitir el lujo de recomendarte una visita casi obligada si estás por la isla. Se trata de la bodega El Grifo, la bodega más antigua de Canarias y una de las más antiguas de España. Fundada en 1775, está situada en una finca de cuarenta hectáreas que se encuentra sobre una zona que quedó destrozada por la lava y la arena volcánica tras la erupción de uno de los volcanes de la isla allá por 1730. Poco después de la erupción se empezó a experimentar con la plantación de viña y árboles frutales, y es en ese contexto donde tiene sus inicios El Grifo, que después de 5 generaciones sigue en pie produciendo sus peculiares vinos, amparados bajo la Denominación de Origen Lanzarote.

Monumento El Grifo

La bodega cuenta con un Museo del Vino que se encuentra entre los más visitados de España con 60.000 visitantes cada año. Éste ocupa las antiguas instalaciones de la bodega, y en él se pueden apreciar antiguos utensilios y maquinaria de bodega como prensas de vino, bombas, pisadoras… que datan del siglo XIX y principios del XX. La idea de convertir la antigua bodega en museo fue del artista César Manrique, pintor, escultor y arquitecto originario de la isla, y que es también el autor del Pájaro Grifo emblema de la bodega. Además del museo, la bodega dispone también de una biblioteca que cuenta con 5.000 volúmenes sobre el mundo del vino.

Desde El Grifo se organizan visitas todos los días de la semana, incluidos festivos. Se puede visitar todo el espacio, desde la bodega hasta el Museo del Vino, incluyendo un paseo por los viñedos, una visita sin duda peculiar por el paisaje volcánico que rodea la viña. Y, como no, podrás degustar también algunos de sus vinos que, seguro, te sorprenderán.

Ya lo sabes, si estás por la isla, no dejes de acercarte. Y si, lamentablemente, eres de los que este puente se van a quedar trabajando en la ciudad, ya tienes una excusa para planear tus próximas vacaciones.