‘SALTIMBANQUI’: LA ALEGRÍA SE SIENTA A LA MESA

Comments off 2149 Views1


Saltimbanqui es uno de esos proyectos que consiguen arrancarte una sonrisa casi desde el minuto 0 en el que empiezan a gestarse.

Corría el año 2007, y entre los que formamos parte del equipo de Aribau ya hacía tiempo que rondaba la idea de crear un vino que, no solo se ajustara a los criterios de calidad y estilo innovador de la empresa, sino que, además, fuera un fiel reflejo de nuestro espíritu.

El primer paso fue buscar la materia prima: el vino. Queríamos un vino blanco, así que nos fuimos a recorrer bodegas de la Denominación de Origen Rueda en busca del mejor producto. Después de probar y probar, el equipo decidió, casi por unanimidad, que nuestro vino vendría de las bodegas de Javier Sanz, un especialista en blancos de la variedad Verdejo.

Con el vino ya escogido, era momento de ponerle un nombre. Tenía que ser algo divertido, que transmitiera alegría e ilusión. ¿Y quién mejor que los protagonistas de un espectáculo circense para sacarnos una sonrisa? El equipo lo tenía claro: el circo debía tener todo el protagonismo, por su capacidad para transportarnos a la infancia y llenarnos de ilusión. Igual que hacían los saltimbanquis en la Europa medieval, cuando llegaban a los pueblos junto a cómicos, juglares y titiriteros para mostrar sus acrobacias en medio de cualquier escenario improvisado. No había lugar a dudas: nuestro vino debía ser un Saltimbanqui.

A partir de aquí, todo vino rodado hasta que, en agosto de 2012, en el restaurante sIlla des Bosc de Cala Conta, en Ibiza, pudimos probar nuestra primera añada. Nuestro proyecto se había transformado en un vino blanco, joven y, sobre todo, perfecto para poner un toque de alegría y diversión en la mesa.

Tanto es así que, no contentos con nuestro primer Saltimbanqui, decidimos dar a luz a un hermano, pasando del Verdejo al Sauvignon. Aumentábamos así la familia para multiplicar los buenos momentos alrededor de una mesa.

Ahora, nuestros dos Saltimbanquis, Verdejo y Sauvignon, servidos bien fresquitos, amenizan comidas a base de mariscos, moluscos, pescados a la plancha… e incluso gazpachos y ensaladas. Todo un reto hecho realidad y que nos llena de alegría cuando, en algún restaurante, vemos a un grupo de amigos pasando un buen rato y brindando con él.

Si aún no los has probado, te invitados a que te acerques a nuestro circo particular y te dejes llevar por el buen humor y la ilusión.