TODAS ESTAS BODEGAS ESTARÁN ESPERÁNDOTE AHÍ FUERA CUANDO PASE LA CRISIS

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En condiciones normales, ahora estaríamos hablando de planes de última hora para hacer esta Semana Santa. Y, como no, todos ellos pasarían por visitar una de las muchas y estupendas bodegas que se extienden por todo nuestro territorio.

Pero la realidad de hoy pasa por otro tipo de planes que, pese a no ser del agrado de la mayoría, pues también hay que saber apreciar. Cada uno a su manera, claro. De entrada, podemos seguir disfrutando del vino en casa, que eso no nos lo quita nadie. Pero, además, lo mejor de todo esto es que pasará, y más pronto que tarde volveremos a salir a la calle y hacer aquellas cosas que tanto echamos ahora de menos.

Y para cuando eso pase, que pasará, las bodegas seguirán estando ahí para que las visitemos y disfrutemos de sus vinos. Así que, mientras ese momento llega, y sin renunciar a nuestra copa de vino, te invitamos a soñar con tu próxima escapada enoturística.

 

Bodegas Imperiales, Gumiel de Izán, Burgos

En el año 1998, un grupo de empresarios y viticultores vinculados a la Ribera del Duero decidieron fundar juntos una bodega. Hoy, más de 20 años después, Bodegas Imperiales cuenta con 21has. de viñedo propios de Tempranillo, conocido como Tinta Fina en la zona, y que se extienden por diferentes municipios de la zona productora.

Finca Antigua, Los Hinojosos, Cuenca

Ubicada en plena ruta de Don Quijote, entre las provincias de Cuenca y Toledo, Finca Antigua se alza como un gran edificio perfectamente integrado en el paisaje. Formado por tres grandes cajas de acero, piedra y cemento, es una bodega funcional y respetuosa con el medio. Un edificio contemporáneo y eficiente que guarda en su interior las últimas innovaciones tecnológicas, que conviven con el respeto y el mimo artesanal en la producción de sus vinos.

Talai Berri, Zarautz, Guipúzcoa

Situada en Zarautz, en las laderas del monte Talai Mendi, la bodega Talai Berri se encuentra rodeada de 12 hectáreas de viñas propias. La filosofía de la bodega pasa por primar el control del producto hasta el más mínimo detalle, de manera que, durante todo el proceso, desde el cuidado de las viñas hasta el resultado final, el factor humano prima sobre el técnico. Paralelamente a estos cuidados, la bodega Talai Berri ha sido pionera en la incorporación de los sistemas de tecnología más avanzados, fusionando así herencia y modernidad. Una fusión que queda reflejada en sus vinos.

Attis, Dena, Pontevedra

Situada en el corazón del Val do Salnés, esta bodega se encuentra perfectamente integrada en el entorno, con su zona de elaboración y crianza situada bajo tierra, escarbada en piedra granítica para conseguir así una temperatura estable durante todo el año. Y es que el entorno lo es todo para esta bodega que ha sabido sacarle todo el provecho para dotar de esencia a sus vinos, esos que ellos mismos definen como “auténticos, artesanales y atlánticos”.

Herència Altés, Gandesa, Tarragona

Ubicada en la zona productora de la Terra Alta, reconocida mundialmente por su Garnacha blanca, esta bodega cuenta con una gran parte subterránea para facilitar su integración en el entorno. Sus modernas instalaciones funcionan, además, gracias a energías renovables, garantizando la insolación térmica natural o el reciclaje del agua de lluvia. En la zona subterránea se encuentra ubicada la sala de crianza, proporcionando así la temperatura y la humedad perfectas durante todo el año.