BODEGAS VALDAYA, UNA HISTORIA DE VUELTA A LAS RAÍCES

Comments off 228 Views0


La historia de Bodegas Valdaya es una historia familiar de vuelta a las raíces. Elena, la madre de Míriam, actual propietaria de la bodega, nació en una familia de viticultores de Sotillo de la Ribera (Burgos), en plena zona productora de vino de la Ribera del Duero. Después de casarse con Joaquín, natural de Barcelona, dejó su pueblo natal para trasladarse a Cataluña. Allí se labraron un exitoso futuro profesional que les proporcionó el bienestar necesario para, pasados los años, montar un negocio en el pueblo natal de Elena: una bodega.

Los primeros años no fueron fáciles, y si no hubiera sido por el esfuerzo y el tesón familiar, posiblemente la bodega no habría salido adelante. Pero en 2013, Bodegas Valdaya fichaba a dos jóvenes que darían al negocio el giro necesario para cambiar el rumbo de la bodega: Marta Ramas y Miguel Fisac, dos enólogos que tras haber estudiado juntos en Burdeos y trabajado en diferentes zonas productoras del mundo como Napa Valley o Sudáfrica, decidieron volver a su tierra, la Ribera del Duero, para poner en práctica los conocimientos adquiridos alrededor del mundo.

Marta y Miguel pusieron en marcha una nueva forma de trabajar en Valdaya, pasando del volumen y la mecanización del proceso, al trabajo manual y las micro fermentaciones en barricas usadas. Todo con un objetivo claro: a partir de cada parcela vitícola harían nueve barricas de vino, manteniendo así la identidad de cada parcela.

Después de mucho esfuerzo y trabajo, el resultado fueron producciones limitadas de vinos de gran calidad y alta gama: Valdaya y Valdaya Mirum.

Valdaya 2017

Este 100% Tinta Fina (Tempranillo) es un vino tinto con 15 meses de crianza y del que se han elaborado 12.000 botellas y 700 magnums. De color rojo burdeos intenso y brillante, es un vino de gran complejidad, con aromas intensos a frutos del bosque que dan paso a recuerdos balsámicos de monte bajo, violetas y un toque final ahumado. De entrada amable, es un vino de gran estructura y mineralidad, y un paladar que despierta los sentidos.

Y a la hora de maridarlo, como buen Ribera del Duero, es perfecto para acompañar carnes. Así que, si este fin de semana tenéis alguna barbacoa en familia o con amigos, no lo dudéis: Valdaya es apuesta segura.